viernes, 17 de octubre de 2014

Reseña de "Águilas en Germania" de Alberto Raúl Esteban Ribas

Este libro de la editorial HRM recoge en sus pocas páginas un excelente recorrido por la historia del conflicto entre Roma y las tribus germanas a comienzos del siglo I.

Se estructura en torno a seis capítulos principales; comienza con “El Imperio romano a principios del siglo I d.C.” donde conoceremos brevemente la situación actual de la expansión romana y quién era quién en la Roma de Augusto, tratando de desentrañar el complicado árbol genealógico de su familia, con matrimonios y adopciones por doquier.

Pasaremos a continuación a “Germania”, un capítulo dedicado a conocer la región y a sus indómitos habitantes, haciendo un repaso de cada una de las tribus que se vieron implicadas en los conflictos con los romanos.

Si hemos conocido el país de los germanos, en el siguiente capítulo es el turno de saber más de las fuerzas en contienda, tanto de las legiones de Augusto como de los guerreros germanos en el apartado titulado. “Legionarios y guerreros”. Sabremos del entrenamiento y las tácticas de las legiones, así como su estructura y equipamiento en estos primeros años del siglo I, sin olvidar a los sufridos auxiliares entre los que destacaban los bátavos. Tendremos la misma información sobre los guerreros germanos, por lo que podremos hacernos idea de las diferencias entre unos y otros con mucha facilidad.

Máscara de Kalkriese, livius.org
Una vez presentado el escenario y los participantes viene “La conquista de Germania Magna”y Las campañas de Germánico”, con las campañas de Tiberio, Druso, el desastre de Varo y la respuesta de Germánico. La inclusión de mapas de las operaciones militares es un gran acierto ya que ayudan a situarse sobre el terreno, y la narración de las operaciones usando las fuentes escritas y arqueológicas es muy completa y está presentada de una forma muy amena, pareciendo que a veces estamos leyendo una novela más que un ensayo. Se nos presentan las distintas teorías sobre la ubicación de la matanza de Teutoburgo y todo lo que la arqueología a aportado gracias a los hallazgos en Kalkriese. 

Casi podemos sentir lo que los legionarios, atrapados en esas tierras boscosas y húmedas, sentían al luchar contra los germanos, lo que quizás nos ayude a entender mejor la parte dedicada al motín de las legiones del Rhin tras la muerte de Augusto y el poco amor que le profesaban a Tiberio, quién había sido un general severo y muy temido, pero no amado. Así pues, a veces la tan cacareada disciplina de las legiones llegaba a romperse y los hombres se comportaban de forma vergonzosa.

Reconstrucción de la lucha en el muro germano
Uno de los puntos fuertes es la presentación de los personajes históricos, con una muy buena crítica de las fuentes escritas. Veremos que quizás Varo pudo no ser un líder incompetente y como la sublevación se debió más a que era un hombre dedicado al gobierno civil y no al militar: algo tan “simple” como un censo entre los pueblos de la Germania -el primer paso para exigirles tributo- fue la chispa que prendió la rebelión, y no una serie de abusos económicos como los detractores de Varo quisieron plasmar para culparlo así del desastre. Conoceremos también como los autores romanos glorificaron en exceso a Druso y a Germánico y veremos como sus operaciones militares pudieron igualmente haber acabado en desastre en más de una ocasión, y que el éxito de estas fue sólo parcial, más propagandístico que efectivo: aunque es cierto que recuperaron las águilas perdidas e infligieron alguna dura derrota a los germanos estos no quedaron ni mucho menos sometidos y el gobierno romano fijó la frontera en el Rhin, pasando a una posición defensiva una vez que se consideraba vengada la afrenta de la clades Variana.

Terminamos, por lo tanto, con un epílogo - “La frontera definitiva”- sobre el nuevo papel de Rhin como frontera defensiva y uno más dedicado a la bibliografía donde hecho en falta un libro dedicado al Rhín y a los conflictos entre romanos y germanos: “Edge of empire”.

En cuanto a los “puntos negros”, y por ser puntilloso: primer decir que el libro se habría beneficiado de una revisión más profunda, y no es raro encontrarse con alguna errata ortográfica aquí y allá, sin que tampoco sean tan abundantes que nos hagan tirarnos de los pelos pero.. ahí están. Además, hay también alguna frase algo confusa, y el uso de los guiones resulta algo extraño en un par de ocasiones. Quizás este apartado, el de la “corrección de estilo”, sin ser desastroso sea el más flojo de la obra.

Acompañan al texto estupendos mapas y fotografías aquí y allá, junto a  las ilustraciones de mano de Pablo Outeiral.

A veces tenemos también información duplicada, y datos que aparecen los recuadros informativos aparecen también en el propio capítulo. Sin embargo esto es algo que se puede entender si por un lado leemos el texto en solitario.

Me ha llamado también la atención el tema de las máscaras romanas de Kalkriese, donde en una parte se nos habla de que son máscaras de caballería pero en una bonita lámina a doble página que tenemos en la obra nos indican que era una máscara de aquilifer. La teoría de que los porta estandartes de las legiones vestían máscaras es antigua y -creo recordar- está casi desechada hoy día. Quizás el autor no ha querido descartar ninguna posibilidad en su obra.

Aun así, los “puntos negros” no son nada grave ni irremediable, y la obra en su conjunto es muy positiva: se lee con gusto, es adictiva -me la leí en dos tardes- y además es muy completa, bien documentada y trabajada, por lo que quedo a la espera de ver si la puerta abierta que el autor deja al final de una posible continuación sobre las campañas romanas en el Rhin y el Danubio. Será una compra obligada si al menos tiene el nivel de este que he reseñado.

Otro comentario a este libro puede leerse en el portal de Hislibris.

Título: Águilas en Germania: Las campañas de Varo y Germánico en el Rhin
Páginas: 142
Autor: Alberto Raúl Esteban Ribas
Editorial: HRM ediciones (2014)

3 comentarios:

  1. Es una lástima que hoy en día no haya correctores de estilo, sobre todo a la vista de las redundancias que ningún autor puede ser capaz de eliminar por completo.

    Lo de la máscara es un tema que siempre me ha seducido y a la vez intrigado: ¿No sería un artículo destinado a los desfiles y ceremonias? ¿De verdad podría llevarse en campaña algo tan poco práctico? Siempre lo he dudado.

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    1. Así es, aunque leí -no recuerdo donde- que también se habían hecho pruebas, agarrándose a la idea de que hacía una máscara ceremonial en un campo de batalla, para luchar con las máscaras puestas y según parece, aunque reducían mucho la visión si permitían respirar, pero claro, sólo valdría para luchar en una formación cerrada de caballería pq ya me dirás maniobrar con un caballo sin visibilidad y sin poder hacer cargas al estilo Edad Media.

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  2. La duda es si tiene un contenido religioso, y por tanto, solo lo utilizarían los portaestandartes.

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