jueves, 20 de agosto de 2009

Reseña de "El ejército perdido" de Valerio Manfredi

«Corre el año 401 a.C. La guerra entre Atenas y Esparta ha terminado después de treinta años de hostilidades, pero una guerra civil está a punto de estallar en el Imperio persa entre Artajerjes y su hermano Ciro el joven. Este último contrata a un ejército de mercenarios griegos desmovilizados los cuales, tras la muerte de Ciro en la batalla de Cunaxa, se ven obligados a regresar a su patria a través de un país hostil, entre el acoso de las poblaciones y los recelos de los gobernantes. Una aventura que ha pasado a la historia como la retirada de los diez mil.»
Hace unos diez años la trilogía Alexandros de este autor me entusiasmó y la seguí conforme se iba publicando en España, libro a libro. Rápidamente me hice con otros libros de Manfredi como El Talismán de Troya y Talos de Esparta, ambos también muy entretenidos y con ese aire «épico» que tanto me gustaba. Sin embargo, con los años vinieron libros como El Tirano, La Última Legión (de cuya adaptación para el cine mejor no hablar) y El Imperio de los Dragones (una poco conseguida mezcla entre Gladiator y Tigre y Dragón) que me dejaron bastante frío por decir algo. Y eso sin contar la cosa horrible llamada Quimaera, una de las peores novelas que he podido leer.
Así pues, cuando esta novela salió publicada decidí dejarla pasar para ahorrarme otro libro del montón. Además, con lo que me gusta la Anábasis leería el libro siempre con la ceja levantada y ya sufrí el bodrio de La Odisea de los Diez Mil de M. Curtis Ford y no quería algo parecido.
Con esos precedentes pensaréis… ¿Y por qué te has leído el libro?
7 Euros. Tapa dura. Edición cuca. Decidí darle una oportunidad. De nuevo.
Y esta vez no me he equivocado. El libro me ha encantado, es épico, emocionante y trágico y tiene un aire muchas veces a los libros de Steven Pressfield de temática griega que tanto gustan por Hislibris.
Su originalidad radica en que nos es narrada por Abria, una joven de una aldea del interior del Imperio persa que tras una noche de amor con un soldado griego decide acompañarlo en su aventura y abandona su aldea natal. Y ese soldado no es otro que Jenofonte. Vale, es algo muy rebuscado pero por suerte no es una historia de amor empalagosa; hasta casi me gustó como se iba desarrollando la historia entre los dos personajes. Así pues tenemos la guerra en el mundo antiguo vista desde la perspectiva no de los soldados y su mundo de hombres, sino desde las mujeres y todos aquellos no combatientes que seguían a los ejércitos.
El viaje heroico de esta tropa es narrado con maestría y es que el autor es un experto en el tema, habiendo publicado numerosos ensayos y artículos sobre él. Las batallas son emocionantes y bien descritas, y en ningún momento sobrecargan el libro.
Evidentemente, el casual encuentro entre Jenofonte y esta hermosa e inteligente joven es un recurso narrativo para enganchar la historia y no hay que juzgarlo mucho buscando lo creíble o no que pueda ser. Además, la narradora acaba resultando demasiado inteligente y con un don de lenguas poco usual para ser una simple campesina y en sus narraciones usa un lenguaje altamente elaborado. Pasando por alto los detalles sobre este personaje, la novela es bastante sólida y se lee rápidamente (a mi me enganchó y me llevó apenas dos días terminarla). Si se lee con algunos mapas del Imperio persa y la expedición de los Diez Mil al lado, mejor que mejor.
Si han sido las pocas expectativas que tenía en el libro lo que me ha llevado a que me guste más de lo que debiera o es que simplemente me gusta tal cual, no sabría decíroslo y eso es algo que sólo podréis descubrir si os unís a la expedición de «Los Diez mil.»
EL EJÉRCITO PERDIDO
Valerio Manfredi
DeBolsillo, 2009

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